Hay presencias que no hacen ruido, que no buscan protagonismo ni reconocimiento, pero que cambian completamente la atmósfera de un momento. La tuya es una de ellas.
A veces creemos que el apoyo solo existe cuando alguien da consejos, soluciona problemas o dice exactamente las palabras correctas. Pero con el tiempo uno entiende algo distinto: muchas veces lo más valioso no es lo que alguien dice, sino el simple hecho de que esté ahí.
